Este proyecto surge de la necesidad que tenemos como artistas por generar actividades de creación que inviten a nuestra comunidad a vincularse de manera lúdica y sensible con el entorno social y natural en el cual habitamos. De esta forma, “Conexión y Bienestar a través del arte” consistió en una serie de talleres que ofrecimos en Coyhaique y en Puerto Aysén, para adultos y adultas mayores, niñas, niños y adolescentes (NNA) con capacidades diferentes.
Las actividades desarrolladas estuvieron enfocadas primeramente en la experiencia del proceso creativo, en la aproximación sensorial a los materiales, y en los vínculos que se forman entre personas al entregarse sin miedos ni pretensiones a la expresión creativa. Estas acciones estimulan la salud mental y la sensación de bienestar entre quienes fueron parte de los talleres. Sin embargo, es probable que el mayor aprendizaje lo hayan tenido los y las artistas de nuestro colectivo RAVA. La fuerza de la empatía, la humildad y la conexión que nos brindaron. Por su parte, los artistas del colectivo RAVA hemos tenido grandes aprendizajes sobre empatía y humildad.
Gracias a la capacitación que recibimos de parte del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) y del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), pudimos adecuar las metodologías de trabajo para relacionarnos de manera apropiada y cuidadosa con los y las usuarias de las escuelas España y Despertar, la UCAM Trapananda y la UCAM Baquedano.
Implementar esta serie de talleres ha sido una oportunidad de gran aprendizaje y sensibilización para, pues han provisto de un contexto de encuentro, empatía y sensibilización con algunos de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. Este tipo de proyectos, que se centran en prácticas artísticas con una fuerte base social, nos ayudan a enraizar nuestras prácticas y miradas en el complejo contexto complejo en que habitamos, y que a veces perdemos de vista por estar muy imbuídos en nuestras labores y en nuestros circuitos de trabajo.